El poder de la teta (y parte II)

Como te comenté en mi anterior post EL PODER DE LA TETA (PARTE I) mi bebé cogió una infección en el canal del parto y tuvimos que ingresarlo 7 días.

En neonatología le hicieron cientos de pruebas, lo cual en el fondo estuvo muy bien porque descartaron muchas patologías.Ver como le ponían una vía a mi pequeñín o le punzaban la espalda me encogía el corazón.

El tratamiento consistía en un antibiótico por vena cada 12 horas, y como cada vez que comía vomitaba casi toda la leche también le pusieron un suero.

Lo bueno de haber pasado aquella semana ingresados fue que mi chico y yo hicimos un master sobre lactancia y cuidados del bebé. Las enfermeras y auxiliares de neonatos del Hospital de Torrejón son estupendas y nos enseñaron muchí­simas cosas. Desde aquí les mando un fuerte abrazo, no solo en agradecimiento por su profesionalidad sino también por su sensibilidad, comprensión y cariño.

GRACIAS CHICAS, SOIS MARAVILLA

Por supuesto yo no soy una profesional de la lactancia pero quiero compartir contigo algunas cosas que aprendí aquellos días y que quizá a ti también te puedan ayudar:

1. Cuando das a luz la leche tarda un par de días en subir. Durante ese tiempo el recién nacido se alimenta del calostro, un concentrado de defensas que cubre todas sus necesidades.

Mi bebé estaba tan bajo de fuerzas que no podía o no sabía succionar. Tuve que sacarme el calostro de mi pecho presionando con la mano y dárselo con una jeringa introduciendo la punta del dedo meñique en su boquita. Así conseguimos que su instinto aflorara.

2. Para que el cachorro se enganchara bien a mi teta lo coloqué en posición casi vertical, con su barriga pegada a la mía y acerqué su cabeza al pezón. Para que abriese bien la boca le tiraba de su barbilla hacia abajo con mi dedo, tratando de que se metiese gran parte de la areola, no sólo el pezón. De esta manera no me hacía  daño al succionar. Amamantar no debe ser doloroso.

3. A los 3 días de dar a luz me subió la leche. Como mi bebé no podía comer mucho, pues todo lo vomitaba, tuve que extraerme la leche con mis manos. No me resultó difícil. Primero masajeaba el pecho y después presionaba alrededor de la areola empujando hacia atrás. El contenido lo guardaba en un recipiente especial para ello. ¡Cada gota de leche es oro!

Cuando los antibióticos empezaron a hacerle efecto dejó de vomitar. Las tomas eran muy frecuentes, cada hora y media o dos horas. El bebé enseguida se llenaba pero la leche materna se digiere fácilmente.

Cuanto más mama el cachorrillo más se estimula la producción de leche.

A mí me recomendaron olvidarme del reloj, amamantar cada vez que él quisiera.

4. Hay varias posiciones en las que se puede colocar al bebé para amamantar, algunas muy útiles para aliviar las zonas del pecho más congestionadas.

Yo suelo amamantar sentada. Pongo atención en estar relajada, sin tensar los hombros y con las lumbares protegidas.

He creado un pequeño rincón de lactancia en una habitación. Utilizo cojines para la espalda y los codos. También me gusta disponerlo todo antes de la toma: botella de agua, babero, muselina, discos protectores… Prefiero tener el móvil lejos para no distraerme (no siempre lo consigo).

Pero muchas veces es donde te pille…

5. La leche del principio de la toma tiene un alto contenido en lactosa, proteínas, vitaminas, minerales y agua. Después la leche cambia y contiene más grasa y menos azúcar. Es como si primero estuviera la sopa y luego la carne y los garbanzos si lo comparamos con un cocido madrileño.

Hay que dejar que el bebé mame de un pecho hasta que él mismo lo suelte o se quede dormido y después ofrecerle el otro.

6. Si puedo no espero a que llore para darle el pecho. Cuando veo que mete sus manitas en la boca o lo noto inquieto le enchufo la teta. El pecho, además de alimentar, también satisface sus necesidades afectivas.

7. Cuando el bebé chupa de una teta la otra me suele gotear. Si estoy en casa utilizo las copas recolectoras y así no pierdo ni una gota de leche. En la calle me pongo discos absorbentes para que no se moje mi ropa. Hay que tener mucha higiene con ellos ya que pueden acumular bacterias.

8. Cuando el bebé acaba de mamar hay quitarle los gasecitos. Al principio lo sentaba sobre mi regazo, así podía ver si regurgitaba. Ahora que ya está más gordito me lo pongo encima del hombro.

9. Lo mejor para el cuidado del pezón es hidratarlo con la propia leche y dejar que se seque al aire.

10. El sacaleches me resulta muy útil. Compré uno eléctrico (también los hay manuales o con pilas) de la marca Medela que me extrae la leche fácilmente. Y me regalaron otro, el Swing Maxi, con el que puedo sacarme leche de los dos pechos a la vez ahorrando un montón de tiempo o incluso haciendo otras cosas, como por ejemplo regar las plantas.

11. La lactancia supone una gran dependencia de la madre. Yo pensaba:

“Si algún día me tengo que ausentar por trabajo o por cualquier otro motivo, ¿mi bebé no va a comer?”

Cuando la lactancia todavía no está bien instaurada es peligroso darle un biberón, ya que al extraer la leche fácilmente luego pude rechazar el pecho.

Una matrona me hablo del  biberón Calma. Con él los bebés succionan igual que lo hacen con el pecho, pueden hacer pausas y respirar de manera natural.

El papá de mi bebé es feliz dándole una toma y yo también, ya que dormir 6 horas seguidas es una maravilla. Así que cuando estoy muy cansada o tengo un evento importante o una sesión de fotos o lo que sea dejo leche preparada y así su papi también puede disfrutar del placer de alimentar a su hijo.

12. La leche materna puede conservarse hasta 8 días en la nevera  sin que pierda sus propiedades y si no han pasado más de 24 horas desde su extracción se puede congelar. En un congelador de puerta separada aguanta de 3 a 4 meses.

Yo tengo un pequeño banco de leche congelada por si tengo alguna emergencia. La almaceno en bolsas especiales identificadas con la fecha y la cantidad en mililitros.

13. La asociación “La liga de la leche ” reúne a madres y especialistas para compartir miedos y tratar dudas. Yo asistí a alguna reunión y me sirvió de mucho. Infórmate en tu centro de salud.

Pero lo más importante de todo lo que aprendí es que si dar el pecho te hace sufrir no tienes por qué hacerlo. Lo mejor para el bebé es que su mamá sea feliz y esté tranquila.

¡A mí me encanta! pero si en algún momento se convierte en algo estresante o doloroso pararé, y no por ello voy a ser peor madre.

Tenemos que ser libres de elegir. Sin presión ni coacción.

Espero haberte ayudado en algo con mi experiencia. Si te apetece compartir la tuya no dudes en dejarme un comentario en el blog.

Hasta pronto, amiga!

 

12 Comments

  • Hermoso Marta todo lo que cuentas!!!!! Y es así… algo tan natural y cotidiano para las mamis debería estar despojado de tanta mala intención y búsqueda de vueltas a algo que no lo tiene… Bravo por vos que has elegido esta forma de criar a tu pequeño… y bravo también por las mamis que no pueden o que simplemente eligen otro camino… lo importante es la libertad de seguir el instinto y lo mejor para crear una hermosa relación entre ambos. Me encanta también que el papá tenga su protagonismo… es importantísimo que se sientan parte… esto es una historia de a tres que veo están escribiendo maravillosamente. Suerte con ese pequeño que si de algo está lleno es de AMOR!!!! Besos y felicidades Familia….. desde este lado del charco… Ale

  • Muchísimas gracias por este post! Ojalá me hubiesen hablado así de la lactancia hace cuatro meses y medio.Yo di a luz en la paz ,parto por cesárea de urgencias . Estuve horas en reanimación y mi hija en una incubadora porque no dejaron a mi marido que hiciese piel con piel.Dio positivo en citomegalovirus y a pesar de no presentar síntomas no dejaron que estuviese conmigo en la habitación hasta dos días después ,no me dejaban darle el pecho hasta que no estuviesen los análisis,me sacaba leche con el saca leches y me decían que lo tirase que no sabían cuando estarían los resultados de los análisis y no podían guardar toda esa leche , en fin..fue muy duro .Pero hemos luchado juntas y seguimos con LME casi cinco meses después .Me alegra que te tratasen tan bien en neonatos en ese hospital,hablan maravillas de allí.un saludo y felicidades por tu maternidad y por tu blog

    • Vaya… está claro que queda hospital tiene su protocolo. Me alegra saber que finalmente estías bien.
      Un fuerte abrazo y gracias por compartir!

  • Hola Marta! Soy gallega, madre (de un bebé de 1 mes y medio) y matrona. Así que por todos estos motivos, me gusta mucho seguirte. Tenía ganas de decirte la fuerza que me parece que tienen las fotos y los textos que has subido sobre la lactancia, te aplaudo y te doy las gracias por normalizarla y darle visibilidad. Imagino lo complicado que tiene q ser para ti, con tantos eventos y compromisos, la lactancia, sobre todo lo digo a nivel logístico (sacarse la leche, llevar al niño donde estés…). Me anima mucho, pienso que si tu puedes, todas podemos! Aún no la he dejado sola nunca, pero tengo la leche congelada. El Calma no le va muy bien, he comprado el Momma de Lansinoh a ver si le va mejor. Me da mucha pena verla con el bibe, se atraganta y se le va por fuera a la pobre. Tienes suerte de que lo lleve bien. Un abrazo enorme y enhorabuena!

    • Gracias Maria!

      Hay veces que mi peque también pasa del biberón, ocurre cuando yo estoy en casa. Es como si supiera que estado la teta de mamá cerca no va a ver plastico que la iguale.

      Paciencia y mucho ánimo.

      Besiños mil

  • Como asesora de lactancia, te doy la enhorabuena por tu lactancia y por tu maravillosa forma de explicarlo todo. Es fundamental normalizar algo tan natural como es dar a tu hijo lo mejor de ti. Un abrazo y a disfrutar de tu peque.

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