Mamá, yo no quiero estar gorda

By 22 Mayo, 2017Sin categoría
Carlota tomando chocolate en una fiesta de disfraces

Hola a todos!!!!

¿qué tal lleváis el mes de Mayo?? yo ni me he enterado y ya lo estamos terminando!! y mas vale que me ponga las pilas por que el inicio de Junio se presenta interesante… muchas cosas por hacer todavía!! Es la sensación de “fin de curso”, no os pasa???

Estaréis un poco sorprendidos con el título del post, puesto que normalmente no suelo escribir sobre alimentación ni recetas puesto que es un tema que no controlo mucho y prefiero no salirme de lo “justo” (alguna recetilla de cena de jueves y poco más)  . Pero llevo unos días con esto en la cabeza y no encuentro mejor manera de sacármelo que compartiéndolo con vosotros.

Pues bien, últimamente no oigo mas que hablar del aceite de palma, los azúcares, harinas refinadas y grasas no saludables… En el supermercado me he visto a mi misma desde hace unos meses mirando las etiquetas y siendo un poco más consciente de lo que comemos. La verdad es que los que me conocen ya saben que en mi casa se cocina muy muy saludable. Nunca abusamos de los azúcares, no tomamos bebidas gaseosas de forma habitual ni alcohol (fuera de alguna que otra celebración). Nunca hay patatas fritas ni embutidos, y no forma parte de nuestra vida la bollería de ningún tipo. Por no mentir, alguna vez, muy rara, hago algún bizcocho o magdalenas para la peque con la Termo y siempre siempre reduciendo la cantidad de azúcar y de aceite de la receta original (sacrilegio a los pasteleros!!!! jajajja).

Y aquí es dónde me gustaría llegar… a los peques.

Cuando se habla de que la obesidad es una enfermedad no sé muy bien si se refieren a las enfermedades que ocasiona la obesidad, o a la situación spicológica que provoca comer más de la cuenta…probablemente se trata de ambas! Pero creo que hay otro factor que no se tiene muy en cuenta y que para mí no se trata de una enfermedad, si no de una cuestión de educación en hábitos alimenticios correctos.

El sábado pasado estábamos en casa cenando y compramos helados para tomar de postre para inaugurar la temporada de terraceo en casa. Pues bien, de repente mi hija dijo: chicos, yo no voy a tomar más helado que no quiero ponerme gorda!!!! 

Oh Dios mío!!! qué estamos haciendo?? Cómo estamos educando sin darnos cuenta…??

Tuve que explicarle que no pasaba nada, que no se iba a poner gorda por tomar helado un día de postre, que era un sábado especial!!! Que lo que tenía que darse cuenta es que no es bueno para el cuerpo, ni para los dientes es tomar helados, dulces y bollos cada día. Entonces le pregunté ¿tus padres comen helados o chocolate cada día? ya sabéis la respuesta..

De esta situación nace este post.. ya hace tiempo que vengo reflexionando en cómo nuestros actos calan de forma mucho más profunda en nuestros pequeños que lo que les decimos.

Os habéis parado a pensar por que nos parece normal que una persona nos diga…

es que cuando tengo ansiedad, como!

es que tengo mucho estrés y me da por comer!

es que me viendo la tele como chuches o patatas!

Cuando me aburro, miro a ver qué puedo comer del armario de las “guarrerías”

Aquí vienen las preguntas..

¿recordáis a vuestros padres comiendo patatas o chuches mientras veían la tele?? ¿o los habéis visto siendo más jóvenes comer por la calle? Así no hemos crecido nosotros..o yo por lo menos. Definitivamente quiero que mi hija crezca del mismo modo.

¿Sabéis qué alimentos son “SIN”?? Los que vienen sin caja, sin paquete, sin lata, sin plástico…. volvamos a los alimentos frescos y sin manipular. Vivan las fruterías, verdulerías, pescaderías y carnicerías!!!! (tengo debilidad por el pequeño comercio, lo admito y se me nota..jejej)

Así que ahora es el momento de concienciarse con la alimentación; abandonar el azúcar, los alimentos procesados y la comida precocinada… y no sólo lo vas a notar en tu cintura; si no que ganarás en salud. Y, de forma directa, estaremos contribuyendo a educar a los peques en un mundo más saludable… Lo véis??? Todos ganamos!!!

FOR A FITTER PLANET

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