Año nuevo, vida sana

Diciembre es un mes complicado para mantener la rutina habitual. Con las navidades llegan los compromisos, las comidas fuera de casa, celebraciones, pequeños excesos con la comida y el alcohol…

Ahora toca comenzar un nuevo año, el 2015. Cuantas veces te has propuesto en enero dejar de fumar, empezar a hacer deporte, mejorar tu alimentación, perder peso, coger la bici para ir a tu trabajo y un sinfín de buenos propósitos que duran, en la mayoría de los casos, muy poco porque surgen excusas típicas como “no tengo tiempo”, “tengo que organizarme” o “el lunes empiezo”.

objetivos
Pues bien vamos a intentar que este año empieces de una forma diferente. Para ello es importante marcar prioridades y no querer cambiar todo de una vez. Piensa que cada objetivo que te marques supondrá un pequeño esfuerzo por tu parte y éstos no deben ser genéricos sino que debes concretar. Si tienes unos objetivos determinados, podrás elegir el camino adecuado para lograrlos, te comprometerás y te resultará más fácil cumplir.

Te recomiendo que tus objetivos no solo se queden en ideas o pensamientos sino que los escribas en un cuaderno. Deben ser objetivos realistas y alcanzables y según los vayas cumpliendo puedes plantearte nuevos objetivos. Por ejemplo si nos centramos en tu alimentación y tu peso corporal, no vale que digas quiero perder peso, quiero comer mejor… porque son ideas generales que abarcan muchos cambios. Decide exactamente qué quieres hacer y para qué lo haces. Aquí te muestro algunos ejemplos:

  • “He subido de peso en los últimos meses”

Objetivo realista: Perder 2 kilos al mes. ¿Para qué? Para sentirme más ágil y poco a poco poder ponerme mi ropa de siempre.

  • “No como fruta”

Objetivo realista: Comer una pieza de fruta cada día para seguir una alimentación más saludable.

  • “No desayuno porque no tengo el hábito y me levanto con el tiempo justo”

Objetivo realista: Comer algo antes de salir de casa (pieza de fruta, yogur, infusión y tostada de pan con pavo, batido de frutas…) para controlar mejor el apetito y hacer varias comidas a lo largo del día.

  • “Ceno cualquier cosa o pico lo que encuentro porque llego cansada y tengo mucho hambre”

Objetivo realista: planificar qué voy a cenar cada día con la finalidad de hacer cenas más variadas, equilibradas y completas y así dejar de picar.

 

La práctica de ejercicio físico es otro punto muy importante que debes tener en cuenta en tus propósitos de cambio. Si tu trabajo implica estar sentada la mayor parte del tiempo y te desplazas en coche, moto o transporte público puedes comenzar ese cambio dejando el coche o la moto más lejos o bajarte 1 o 2 paradas antes en el metro o autobús para obligarte a caminar, y si el trayecto no es muy largo hacerlo caminando o en bici. Si esto ya lo haces te puedes plantear apuntarte al gimnasio o bien hacer algo que te guste como salidas por la montaña el fin de semana, ir a nadar o hacer alguna actividad dirigida (aerobic, baile…).

Como te he comentado es muy importante que todos estos objetivos estén claros y bien definidos y que tú te comprometas a ser constante y llevarlos a cabo. Recuerda que puedes hacer lo que te propongas, solo es cuestión de que te planifiques. El asesoramiento de un dietista-nutricionista puede ayudarte a diseñar una alimentación variada y equilibrada acorde a tus necesidades, gustos y horarios.

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Soy Jessica Hierro. Diplomada en Nutrición Humana y Dietética y Tecnóloga de los alimentos. Formo parte del equipo de nutricionistas de la Clínica Alimmenta, en Barcelona.

2 Comments

  • Muy buenos los consejos. A esto yo me añado el hacerme una buena lista de la compra semanal para que luego por las noches pueda cenar lo programado.

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