¡Bebe agua! Tu organismo te lo agradecerá

¿Cuántas veces te has propuesto acabar la botella de agua que tienes en la mesa de tu trabajo? El cuidado de la hidratación diaria es una asignatura pendiente para una gran parte de la población, ya se por falta de hábito, descuido o inapetencia el consumo de agua debemos esforzarnos día a día para beber una cantidad razonable de agua.

Sabes que es importante beber agua a diario porque lo has oído de siempre o porque te lo han recomendado, pero ¿conoces realmente la importancia de beber agua?

Podríamos decir que “somos agua” ya que en la edad adulta, aproximadamente el 55-60 % de nuestro peso corporal es agua y es un nutriente indispensable para la vida.

Consumo de agua
Consumo de agua

 

Cumple muchas funciones en nuestro organismo y estas son algunas de ellas:

  • Es el lugar donde se producen todas las reacciones bioquímicas
  • Es el medio de comunicación entre las células que forman nuestro organismo
  • Permite el transporte de los nutrientes y la eliminación de las sustancias de desecho
  • Interviene en el mantenimiento de la temperatura corporal
  • El grado de hidratación afecta sobre la tensión arterial
  • Facilita el proceso de digestión
  • Cumple una función saciante

Existen estudios que relacionan la deshidratación con una función mental disminuida, reducción en el rendimiento deportivo especialmente si se lleva a cabo en ambientes cálidos, aumento de la temperatura corporal y alteraciones en la función cardiovascular (aumento de la presión arterial y la frecuencia cardíaca) entre otras.

Pero, ¿cuánta agua debes tomar al día? 

La ingesta de líquidos permite reponer las pérdidas que se producen a través del sudor, la orina, la transpiración y las heces de tal forma que haya un equilibrio entre la ingesta y la eliminación diaria de líquidos, algo que muchas veces olvidamos.

Para cubrir las necesidades de líquidos en la población general en edad adulta se recomienda ingerir 30-35 ml por kg de peso corporal, o bien 1 ml por Kilocaloría. Por tanto si por ejemplo pesas 60 kg debes tomar entre 1800 y 2100 ml de líquido, o bien si a lo largo del día ingieres 2500 Kcal deberás tomar unos 2500 ml.

Estas necesidades no solo se cubren a través del agua como tal sino también teniendo en cuenta el agua que nos proporcionan los alimentos, de tal manera que si por ejemplo debes tomar 2500 ml, aproximadamente 800 ml procederán de los alimentos, 300 ml del metabolismo de los alimentos y 1400 ml por medio de la ingesta de líquidos.

Para los deportistas esta hidratacion debe ser personalizada, según su grado de sudoración, las condiciones de temperatura y humedad a la que realizan el ejercicio físico, la intensidad del ejercicio, el peso corporal del deportista y su grado de entrenamiento entre otros.

Cuando “Beber agua se convierte en una misión imposible”

La falta de hábito y el ritmo acelerado al que se ven sometidas diariamente muchas personas influye en gran medida sobre la ingesta de líquidos. Muchas personas se obligan a beber porque de lo contrario pueden pasar todo un día con apenas un vaso de agua. No debes obsesionarte ni preocuparte en exceso sino tratar de corregir esa conducta. No vale coger el camino rápido, y como muchas personas me preguntan, beber el agua que te corresponde durante las 2 primeras horas del día y luego dejar de beber ya que tu organismo necesita estar hidratado constantemente de la misma manera que tú vas perdiendo líquidos de forma continua durante todo el día.

Para cubrir tus necesidades de líquidos te recomiendo que varíes entre:

  • Agua
  • Limonada casera: Agua con unas rodajas de limón (pueden añadir unas gotas de edulcorante tipo stevia)
  • Infusiones para preparar con agua caliente y fría
  • Té: verde, blanco, negro, rojo, Rooibos…
  • Caldos vegetales
  • Zumos naturales de frutas
  • Lácteos como la leche o bebidas vegetales

Las bebidas azucaradas como los refrescos, zumos envasados como las bebidas dulces no deben ser una opción más de hidratación por sus más que demostrados efectos perjudiciales sobre la salud. Además el consumo de bebidas con sabor dulce puede contribuir a condicionar el paladar, crear preferencias y aumentar el consumo de los alimentos con este sabor.

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Soy Jessica Hierro. Diplomada en Nutrición Humana y Dietética y Tecnóloga de los alimentos. Formo parte del equipo de nutricionistas de la Clínica Alimmenta, en Barcelona.

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