¿Comes deprisa? ¡STOP!

comer deprisa

¿Alguna vez te has parado a observar si comes rápido? El ritmo diario, la falta de tiempo y el querer aprovechar cada minuto hacen que le quitemos valor al momento de la comida, y como consecuencia, que comamos más rápido para continuar cuanto antes con nuestras obligaciones diarias. En ocasiones, el motivo de comer rápido también puede ser el simple hecho de que en tu casa todos los miembros de la familia comen así, y sin querer, imitamos ese comportamiento. ¿Te suena?

Seguro que muchas veces has oído hablar de la importancia de comer despacio, y que incluso puede ayudarnos en el mantenimiento de nuestro peso. Sin embargo, ¿sabes realmente por qué? Os cuento cómo corregir este común y mal hábito, y los beneficios que tiene comer despacio.

¿Por qué es importante que comas despacio?

  • Favorecerás la digestión. La digestión comienza en la boca, ya que la saliva, además de agua, contiene unas enzimas que nos ayudan a romper el alimento en compuestos más pequeños. Por este motivo, si no masticas ni trituras lo suficiente el alimento en la boca, la digestión será más lenta y pesada, y sentirás más la comida.
  • Evitarás molestias de estómago. Al comer rápido y con cierta ansiedad, además de dificultar la digestión, tragamos aire. Ese aire hace que la tripa se hinche más de lo normal y que tengamos molestias digestivas.
  • Te sentirás más saciada. Si comes rápido, no das tiempo suficiente a que el estómago envíe señales de saciedad a tu cerebro para que dejes de comer. Como consecuencia, comerás más cantidad de comida y, a largo plazo, desestabilizarás tu peso habitual.
  • Disfrutarás comiendo. Comer es un placer: Y por lo tanto, no debe ser un mero trámite de supervivencia sino que debes ser consciente de lo que comes apreciando el aroma, sabor y textura que tienen los alimentos.

Pasos a seguir para dejar de comer rápido

Dejar de comer rápido no es tarea fácil, ¡pero nada es imposible! Requiere tiempo y paciencia, ya que sin darte cuenta comerás rápido aunque te propongas ir más despacio. Esto es normal porque actuamos de forma autómata y sin pensar, y un hábito que tienes desde hace años no cambiará de un día para otro. Con tiempo y perseverancia conseguirás el cambio. Para ello:

  • No te saltes comidas: cuanto menos hambre tengas, más fácil te resultará comer despacio. Por tanto si haces varias comidas a lo largo del día, entre 4 y 5, y tienes control sobre el apetito, te costará menos cumplir con el propósito de comer más despacio.
  • Come acompañada: cuando comemos solos generalmente elegimos alimentos de peor calidad nutricional, comemos más rápido y disfrutamos menos del momento. Por eso siempre que sea posible come acompañada y no estés centrada únicamente en la comida.
  • Come tranquila, sentada, en un ambiente tranquilo y sin distracciones: es muy importante que comas en un sitio donde te sientas a gusto, siempre sentada y en un ambiente agradable, sin distracciones como el ordenador o la televisión. Si estás distraída no prestarás atención a lo que comes ni la velocidad a la que comes.
  • Elige utensilios pequeños de tipo postre ya que al ser más pequeño te llevarás menos cantidad de comida a la boca y masticarás mejor.
  • Suelta los cubiertos entre bocado y bocado: te ayudará a controlar mejor la velocidad a la comes. De esa manera el alimento estará durante más tiempo en contacto con la saliva y percibirás mejor el sabor de los alimentos.

 

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Soy Jessica Hierro. Diplomada en Nutrición Humana y Dietética y Tecnóloga de los alimentos. Formo parte del equipo de nutricionistas de la Clínica Alimmenta, en Barcelona.

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