Aprende a analizar la información nutricional

Analizar información de etiquetas

Toca poner en práctica lo que os comenté en el post de la semana pasada sobre la importancia de leer y analizar la información nutricional para poder saber qué es lo que realmente compramos y comemos. Para ello os propongo analizar 2 productos: chorizo de pavo y salsa de tomate frito.

En el caso del tomate frito hay 2 tipos: uno de ellos es 0,0 sin sal ni azúcares añadidos y el otro, con aceite de oliva virgen extra. ¿Cuál elegirías si tan solo ves la cara frontal del producto? Seguramente, si buscas un producto ligero en calorías te decantarías por la salsa de tomate 0,0. Pues bien, para toca valorar si realmente la decisión es la adecuada. Para ello, fíjate en el listado de ingredientes y en la información nutricional de cada uno de ellos.

Tomate frito 0,0
Ingredientes: tomate (160 g por cada 100 tomate), aceite de girasol 4 % (sofrito con cebolla y ajos frescos), almidón modificado de maíz y aroma (contiene leche).

Analizar etiquetas: tomate frito      Analizar etiquetas: tomate frito

 

Tomate frito con aceite de oliva virgen extra

Ingredientes: tomate (170 g por cada 100 g tomate frito), aceite de oliva virgen extra 3.5 % (sofrito con cebolla y ajos frescos), azúcar, sal y fibra.

Analizar etiquetas: tomate frito      Analizar etiquetas: tomate frito

 

 ¿Qué diferencias hay entre ambos productos?

  • El aporte de calóricas de ambas salsas es prácticamente el mismo (1 Kcal de diferencia).
  • La salsa de tomate hecha con aceite de oliva virgen tiene una cantidad menor de grasa que la 0,0 y además, ésta última contiene aceite de girasol. Un dato completamente opuesto a lo que tendemos a pensar si sólo nos fijamos en la cara frontal del producto.
  • La salsa 0,0 tiene menos contenido en azúcares y sal que la de aceite de oliva ya que no contiene azúcares ni sal añadidos.
  • El contenido en proteínas y grasas saturadas es igual en ambos.
  • El tomate 0,0 tiene almidón de maíz y aromas añadidos que no contiene la salsa de aceite de oliva.

Y dicho todo esto ¿qué producto se puede considerar más saludable y el que deberías comprar?

Yo en este caso te recomendaría la salsa de tomate con aceite de oliva precisamente por el tipo de aceite que lleva (oliva virgen extra vs girasol) y porque contiene menos contenido en grasa. La salsa de tomate 0,0 no tiene sal ni azúcares añadidos, pero cuando hacemos salsa de tomate frito en casa añadidos estos 2 ingredientes para corregir la acidez del tomate y conseguir un sabor final agradable. Por tanto, no están añadiendo nada que no añadiríamos en casa y eso también nos evita que contenga almidón de maíz y aromas añadidos.

Chorizo de pavo

Los derivados cárnicos, y en concreto el embutido, es un producto cuyo consumo debe ser moderado debido, entre otros motivos, a su alto contenido en grasas, principalmente saturadas. Por este motivo llevamos unos meses con la oleada de los embutidos de pavo. Pero. ¿son realmente más saludables? ¿Existe una gran diferencia entre los embutidos de cerdo y los de pavo? Pues la realidad es que no y que no todo es tan bonito como lo pintan.

He escogido este chorizo de pavo para que veáis un pequeño pero gran detalle, la carne es de PAVO pero la grasa con la que está hecho el producto es de CERDO y nada más y nada menos que un 33%. Por ese motivo, cuando comparamos un producto de este tipo con uno de cerdo vemos que el contenido en grasa, y concretamente la proporción de grasas saturadas, es muy similar.

Por tanto, indistintamente si el embutido, tipo chorizo o salchichón es de cerdo o pavo, su consumo debe ser moderado y esporádico. Y en ningún caso sería un producto apropiado cuando el objetivo es perder peso.

Analizar etiquetas: pavo

Written By

Soy Jessica Hierro. Diplomada en Nutrición Humana y Dietética y Tecnóloga de los alimentos. Formo parte del equipo de nutricionistas de la Clínica Alimmenta, en Barcelona.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *