Mitos y realidades alrededor de la comida

En el post de esta semana titulado “rompiendo mitos” quiero hablar sobre algunos de los mitos nutricionales más populares que se oyen a pie de calle y que algunos de mis pacientes me preguntan en la consulta. Seguramente algunas de las respuestas te sorprendan.

MITO: “El aceite de oliva crudo no engorda”

REALIDAD: Falso.
Tanto si empleas aceite de oliva para cocinar como para aliñar en crudo, su aporte energético es el mismo (9 Kcal por gramo) por tratarse de una grasa. Por tanto desde un punto de vista calórico es igual que añadas la misma cantidad de aceite en un sofrito de verduras, que para un guiso de legumbres, o esa misma cantidad en crudo antes de servir. Otro tema diferente sería valorar qué cambios sufre el aceite al someterlo al calor y si es mejor o no consumirlo en crudo.

MITO: “El plátano engorda”.

REALIDAD: Falso.
Mucha gente evita comer plátano aun siendo una de sus frutas favoritas porque piensa que “engorda”. Pues bien, si valoramos la cantidad de hidratos de carbono del plátano y de otras frutas como  la naranja o la manzana, éste es el resultado:

gramos Hidratos de Carbono /100 g porción comestible Contenido Fibra Peso neto Pieza (aprox.) gramos Hidratos de Carbono /Pieza
Plátano 20.8 2.5 g 80 g 16.64 g
Manzana 10.5 2.3 g 200 g 21 g
Naranja 8.6 2.3 g 200 g 17.2 g

 

Si valoramos la cantidad de hidratos de carbono que aporta el plátano respecto a la manzana o la naranja, éste tiene un contenido mayor. Pero si tenemos en cuenta el peso de cada una de las piezas de fruta, que es lo que realmente comemos, tanto la manzana como la naranja aportan más cantidad de hidratos de carbono. Por lo tanto, incluye el plátano como una opción más de fruta en tu alimentación diaria.

MITO: “Tómate el zumo recién exprimido para que no pierda las vitaminas”. 

REALIDAD: Falso.
Se trata de un mito,  ya que el zumo de naranja mantiene su contenido en vitamina C hasta pasadas 12 horas. Lo que sí es cierto es que se puede percibir un sabor ligeramente más amargo. Pero ya está. Sólo bajo situaciones extremas de temperatura, como calentar el zumo a 120º C, lo cual no es habitual, podría modificar sus propiedades nutricionales.

MITO: “La miga de pan engorda más que la corteza”. 

REALIDAD: Falso.
Lo primero que hay que pensar es que la masa de la miga es la misma que la de la corteza. Cuando se cocina el pan, se crean esas dos partes bien diferenciadas, corteza y miga, con diferentes texturas y cualidades nutricionales ligeramente distintas. Y respecto a esa creencia popular, precisamente ocurre todo lo contrario. A igual cantidad de miga y corteza, la corteza tiene un aporte de energía mayor, ya que es una masa más seca, con menos agua y aire que la miga. Así que no renuncies a comer la miga del pan. ¡¡Qué aproveche!!

MITO: “El chocolate negro tiene menos calorías que el chocolate con leche”. 

REALIDAD: Falso.
Últimamente es frecuente oír a la gente que come chocolate que puntualiza que come chocolate negro, como si eso les salvara de las calorías. También como si el chocolate con leche tuviera más calorías. La respuesta está en el etiquetado nutricional de ambos productos. Si observas las kcal por cada 100 g de uno y otro, verás que la diferencia es prácticamente inexistente. Por tanto el chocolate negro no engorda menos que el chocolate con leche, aunque sus ingredientes y propiedades nutricionales varían.

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Soy Jessica Hierro. Diplomada en Nutrición Humana y Dietética y Tecnóloga de los alimentos. Formo parte del equipo de nutricionistas de la Clínica Alimmenta, en Barcelona.

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