Obesidad infantil, la epidemia del siglo XXI

Obesidad infantil, la epidemia del sigloXXI

En todo este tiempo que llevo escribiendo en el blog, que son ya más de 70 publicaciones, es la primera vez que me decido a hablar de la alimentación de los más pequeños. ¿Por qué lo hago? Porque en el día a día en consulta observo que el problema que rodea al sobrepeso y la obesidad infantil es más grave de lo que parece y porque mi visión como nutricionista siempre es la de la prevención antes que la curación. Está muy bien ayudar a que un adulto obeso y con problemas de salud pierda peso, mejore su estado de salud y su analítica y cambie sus hábitos y su estilo de vida, pero tan o más importante que eso es la educación nutricional desde la infancia, ya que eso determinará en gran medida si el niño acabará siendo un adulto sano, con unos hábitos correctos y una alimentación variada y equilibrada, o todo lo contario.

Vivimos en una sociedad donde nuestro entorno es “obesogénico”, es decir, existen muchos factores que favorecen la aparición de sobrepeso y obesidad. Cada vez el día a día ofrece más comodidades haciendo que nos movamos menos, la oferta de alimentos preparados es mayor y el consumo de productos ricos en grasas y azúcares aumenta.  Como muy bien se explica en este post de “gominolas de petróleo” la publicidad de alimentos insanos dirigida a menores es un factor que favorece la obesidad infantil.

¿Cuántas veces has ofrecido bollería a tus hijos para desayunar o merendar? Por si te queda alguna duda de que pueda ser un producto adecuado para dar a tus pequeños, te invito a que reflexiones con este vídeo donde te explica de una forma clara y sencilla la composición nutricional de estos productos.

De la misma manera que tus hijos aprenden a jugar, a relacionarse con otros niños y a adquirir conocimientos en diferentes áreas, también deben aprender a comer de una forma saludable y ahí los adultos juegan un papel crucial. Y para ello considero que es importante que tengas en cuenta los siguientes aspectos:

  1. NO DELEGUES LA EDUCACIÓN NUTRICIONAL DE TU HIJO EN EL COLEGIO

Si tu hijo come cada día en el colegio y éste se preocupa por ofertar un menú escolar completo y variado donde hay carne, pescado, legumbres, verduras, frutas… será un beneficio para la alimentación de tu hijo, pero eso no debe hacer que los padres descuidéis el resto de comidas del día. Un niño no se alimenta bien solo porque la comida del colegio sea la correcta y más teniendo en cuenta que tu hijo hará 5 comidas en el colegio de las 35 comidas que incluye una semana completa (calculando 5 ingestas al día: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena).

  1. EVITA TENER EN CASA ALIMENTOS POCO SALUDABLES

Muchos padres me comentan que en casa “tienen que tener en casa” (como si de una obligación se tratara) productos como bollos, galletas, chocolate o refrescos porque tienen hijos. Es un grave error. No justifiques la presencia de ciertos productos insanos por el mero hecho de que haya niños. Debes hacer todo lo contrario, es decir, poner al alcance de tus hijos alimentos saludables como fruta, frutos secos, lácteos o bocadillos variados, porque lo que es malo para ti también lo es para tu hijo.

  1. SÉ TÚ EL MEJOR EJEMPLO PARA TUS HIJOS

Aunque a veces nos dé la sensación de que los niños no se percatan de las cosas, son conscientes de todo. Tú puedes ser el mejor ejemplo para ellos comiendo porque ¿tiene algún sentido que le digas a tu hijo que tiene que comer fruta porque es muy sana y mientras tú te estés comiendo un “croissant”?

  1. “COMO MI HIJO ESTÁ DELGADO Y SANO, QUE COMA LO QUE QUIERA”

El que tu hijo sea un niño delgado no justifica que pueda tomar siempre que quiera esos productos insanos de los que os he hablado, porque aquí no hablamos de imagen o aspecto físico sino que os hablo de educación nutricional, prevención y salud.

  1. COMPARTE MESA CON TUS HIJOS

Siempre que sea posible debéis compartir mesa adultos y niños porque es un momento importante para dar ejemplo, para que vuestros hijos se sientan acompañados, comáis con tranquilidad y en un ambiente relajado. Incluso si aceptamos la colaboración de nuestros pequeños a la hora de preparar la comida hacemos que se impliquen y se sientan protagonistas.

Written By

Soy Jessica Hierro. Diplomada en Nutrición Humana y Dietética y Tecnóloga de los alimentos. Formo parte del equipo de nutricionistas de la Clínica Alimmenta, en Barcelona.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *