¿Sabes lo que comes?

Ecológico, sin gluten, light, 0% azúcares, 0% materia grasa, sin lactosa, natural, vegetal… Un sinfín de términos que nos encontramos en el envase de muchos productos y que condicionan nuestra decisión a la hora de elegir uno u otro definiendo nuestra alimentación.  Existen tantos de estos “términos” que llega un punto en que el consumidor los mezcla y confunde. Cree comer algo que dista mucho de lo que realmente come y es normal. El marketing que hay detrás los productos (que muchas veces nos hacen creer lo que no es), las tendencias y “modas” en la alimentación y la sabiduría popular suponen un cóctel de información difícil de entender. Para que veáis a qué me refiero voy a citar y explicar tres ejemplos muy habituales:

“La leche sin lactosa no tiene grasa y tiene menos calorías”

La lactosa no tiene nada que ver con el contenido en grasa de la leche. La lactosa es el azúcar propio de la leche, y cuando hablamos de “leche sin lactosa” es porque ha recibido un tratamiento que hace que la lactosa se divida en sus moléculas glucosa y galactosa que son dos tipos de azúcares simples. De ahí el hecho de que la leche sin lactosa sea más dulce.

Independientemente de que la leche contenga o no lactosa encontraremos la versión entera, semidesnatada o desnatada según su contenido en grasa. Por tanto la leche sin lactosa no es más ligera en cuanto a su contenido en calorías y tampoco implica que no aporte grasa (aquí tienes un ejemplo donde puedes comparar la información nutricional de dos leches enteras, con y sin lactosa).

“Bebidas vegetales no tienen grasa”

Las bebidas vegetales al que dediqué un post hace unas semanas son extractos líquidos elaborados principalmente con cereales, legumbres o frutos secos. Es un error pensar que por el hecho de ser un producto de origen vegetal, ya tiene que ser más saludable, ligero en calorías o como este caso, no contener grasa. El hecho de tener una procedencia vegetal, y no animal, hace que el perfil o tipo de grasas sea diferente (si lo comparamos en este caso con la leche), pero eso no significa que no contenga grasa. De hecho bebidas vegetales como la de soja, avena o almendras tienen un contenido en grasa semejante a la leche semidesnatada (1,5 g/100 ml) o incluso superior (según su composición).

“Los productos ecológicos son más saludables”

Un producto ecológico es aquel que ha seguido unas normas de producción y gestión agrícola determinadas teniendo en cuenta el cuidado del medio ambiente, la conservación de los recursos naturales y el bienestar animal, sin utilizar para su cultivo ningún producto químico, únicamente sustancias de origen natural.

Estas especificaciones no implican que el producto sea más o menos saludable desde un punto de vista nutricional, sino que simplemente tiene en cuenta el cumplimiento de unas determinadas normas de producción.

Por tanto mi recomendación es que no deis por hecho que un producto ecológico es un producto sano y adecuado para incorporarlo en tu alimentación. Debéis revisar el etiquetado, analizar el listado de ingredientes y la información nutricional (contenido de los diferentes nutrientes) y a partir de ahí sacar conclusiones. En este vídeo hago una comparativa de diferentes tipos de productos y en él se puede ver cómo, en este caso, los cereales ecológicos en comparación a otros que no lo son, salen malparados en cuanto a la valoración nutricional ya que no está elaborado con cereales integrales y su contenido en azúcar es elevadísimo (30%). Esto no es un ejemplo aislado sino que es más habitual de lo que nos imaginamos.

Conclusión: Cada vez existe una gama más amplia de productos en el mercado de la alimentación y hay muchos conceptos que, como consumidor, te pueden confundir y llevar a pensar lo que no es. De nuevo te recomiendo leer siempre el etiquetado nutricional e intentar entender la información que nos dan. Si te ves muy perdida y confundes estos u otros conceptos similares te recomiendo acudir a un dietista-nutricionista que te ayude a resolver tus dudas porque elegir productos adecuados es una parte importante para poder seguir una alimentación saludable.

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Soy Jessica Hierro. Diplomada en Nutrición Humana y Dietética y Tecnóloga de los alimentos. Formo parte del equipo de nutricionistas de la Clínica Alimmenta, en Barcelona.

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