Cómo disfrutar a solas cuando vives en pareja

Los beneficios de la masturbación son de sobra conocidos: proporciona bienestar y relax físico, ayuda a conocer la propia sexualidad, mejora la tonificación del suelo pélvico y puede incrementar la autoestima (si yo me deseo, otras personas pueden desearme)

Pero para llevarla a la práctica, puede ser necesaria cierta intimidad ¿Y cómo disfrutar de un espacio privado cuando vives en pareja? Muchas mujeres comentan que desde que comparten habitación y cama, sus momentos de intimidad han disminuido considerablemente. Si antes se masturbaban antes de ir a dormir, para relajarse o para tener un rato de placer, ahora hay otra persona compartiendo las sábanas. Esto ocurre sobre todo en las parejas que se van a dormir al mismo tiempo, pero también en aquellas que coinciden las mismas horas en casa.

masturbación

Para muchas mujeres, el hecho de saber que la otra persona está al otro lado también les supone más dificultad para relajarse, ya que piensan que les van a oír o les van a interrumpir, parecido a cuando eran adolescentes. Otras creen que si viven en pareja ya no deberían masturbarse, puesto que sería como una infidelidad. Algunas comentan que “si estás bien con la otra persona, no hay necesidad de masturbarse”. Pues bien, esto no siempre es así, ya que disfrutar de ratos íntimos masturbándose proporciona un placer distinto que teniendo relaciones sexuales en pareja: puedes fantasear del modo que más te guste, no te importa tanto el aspecto físico de ese momento y solo tienes que estar pendiente de ti. Así que es completamente lícito que una mujer quiera disfrutar de ella misma, como puede hacerlo un hombre. Sino, dejar de masturbarse por esa falta de espacio y tiempo puede suponer un gran cambio en su sexualidad, hecho que puede vivirse como una pérdida.

Lo que está claro es que estas dificultades a la hora de masturbarse viviendo en pareja pueden surgir, pero la cuestión es ¿Cómo las trampeamos? Algunas ideas a tener en cuenta:

  • Quizá sea una buena opción incorporar la masturbación en otros momentos a los que no estabas acostumbrada (¿Has probado antes de la siesta o de buena mañana?)
  • Si ves que llevas tiempo sin masturbarte porque no has encontrado el momento y lo echas de menos, prográmate en qué ratito del día lo vas a hacer. También programamos ir al gimnasio y aunque pueda costar al principio… Luego siempre se agradece, ¿Verdad?
  • Si tu pareja pasa la noche fuera (por viaje o porque ha quedado con amigos), aprovecha el momento, seguro que dormirás estupendamente.
  • Puede que sea el momento de buscar un aliciente: ¿Has probado algún juguete erótico, como los vibradores? Hay de todos los tamaños y formas; algunos son tan discretos que puedes llevarlos donde quieras.
  • Recuérdate a ti misma qué era lo que más te gusta de masturbarte y qué te aporta. De este modo, es más difícil que dejes de hacerlo porque sabes los beneficios que genera en ti.

La sexualidad es una dimensión que debemos cuidar… Y lo ideal sería que nuestro placer no dependiera solo de otra persona, ¡que para algo somos tan completas!

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