¿Desamor o Rutina?

Cuando empieza y crece una relación, la ilusión y el enamoramiento hacen que, en general, la rutina que creamos al principio ya nos guste. Pasar momentos haciendo planes sencillos con la pareja nos nutre mucho, ya que la curiosidad e ilusión que despierta conocer a una nueva persona pone en línea nuestra adrenalina.

¿Pero qué pasa cuando la rutina nos deja de compensar; e incluso la misma palabra da miedo?

Lo que era Ilusión se acaba convirtiendo en rutina porqué nos acomodamos y dejamos de probar cosas nuevas. Esto NO sucede por el hecho de haber conseguido estabilizar la relación y gozar de la compañía y confianza del día a día. Nos aburrimos cuándo no planeamos ni potenciamos “nada” para la relación. Así, se entra en un modo “status quo” que se repite y repite por falta de variedad y novedades: la monotonía. ¡Pariente aburrida de la rutina!

Y aquí una pregunta que me hacéis a menudo: ¿cuándo la rutina aparece dentro de una relación: es momento de cambiar de pareja? Puedes decidir cambiar de pareja … Incluso, también por causa de la rutina en otros ámbitos de la vida: puedes cambiar de trabajo, de amigos, de carrera… Pero “cambiar y cambiar” cómo estilo de vida también genera mucho estrés. Pasarte la vida haciendo y deshaciendo para evitar la rutina pasa factura: colección de parejas superficiales, de insatisfacción laboral, de culpar a los demás y a la vida de que no “te favorecen la felicidad” … etc y etc …

Así, ¿la rutina siempre es negativa? ¿Debemos eliminar a la rutina para ser una “pareja feliz”?

La rutina en sí es necesaria, la monotonía no. La trampa que nos ponemos es pensar que la rutina no nos ayuda. Y esto, nos hace creer que tenemos que eliminarla para ser felices. Al contrario, si no mantenemos una rutina nuestra estabilidad emocional y eficacia quedan anuladas debido a la apatía y la dispersión. Dos grandes fantasmas que nos impiden alcanzar nuestros objetivos y disfrutar de la vida en pareja y solos. Así que, antes de nada, es importante ser conscientes de si el problema es de desamor o de aburrimiento.

El plan que funciona y mantiene la ilusión en la vida de pareja ante la monotonía es la ley siguiente: días de estabilidad ( de aprovechar la tranquilidad de lo conocido) + días de variedad. Variedad que la podéis encontrar en: planificar nuevas actividades, hablar de qué te gusta, probar nuevos hobbies juntos, restaurantes nuevos o platos de cocina nuevos – no hace falta salir de casa siempre -, especializarse en pelis de algún director o género para pasar el invierno, salidas con amigos … Y tampoco hay que olvidar las innovaciones en el sexo: ¿qué le gusta a tu pareja? ¿qué te gusta? ¿cómo pondríais un poco más de creatividad y diversión a vuestra vida sexual? Una película erótica, una cena ligeritos de ropa, un curso de masajes eróticos o para estimular el deseo …

Y ¡Apuntad! Todo esto no se debe hacer sólo para “hacer contento” al otro, sino para uno mismo. Los cambios en pareja no existen si no empiezan por cambios en uno mismo. Es aquí cuando vuelve la ilusión y la emoción de estar juntos, y además, con más confianza y diversión.

A disfrutar. Espero que os sea útil el artículo.

Elisabet Aulet

Psicóloga y Psicoterapeuta.

Relaciones y Comunicación Saludables.

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