No seas una dama victoriana en el sexo

No seas una victoriana en el sexo

¿Dama victoriana? Sí, dama victoriana…en el sexo. Son muchas las mujeres que se vuelven frías, rígidas, como si fueran un mueble. Y sus parejas (por mi experiencia profesional, sobretodo hombres) se quejan de que sus parejas no tienen chispa y que cuando quieren hacer el amor con ellas parece que estén con una muñeca inmóvil. Y no están satisfechos. Y ellas tampoco.

Hay quien se define como asexual. Yo no soy quien para decir si eso está bien o no (aunque personal y profesionalmente pienso que tener una chispa de pasión en la vida y dentro de la relación de pareja siempre ayuda a ser más feliz). Y si alguien no tiene el mínimo interés por el sexo, es bueno que lo diga a su pareja. Y luego será la pareja que decidirá si desea estar con esa persona o no. Pero si no se es asexual, si una mujer se vuelve dama victoriana por algún motivo, es muy importante que sea consciente de cuál es y que intente poner remedio.
¿Para qué es importante no ser una dama victoriana?

  • Para gozar de una buena sexualidad: tener sensaciones placenteras, dedicarse un buen momento, compartirlo con la pareja (¡o tenerlo a solas!).
  • Para tener un rato de intimidad: con una misma o con la pareja.
  • Para comunicarnos con nuestra pareja: a través del sexo le podemos decir muchas cosas: que la queremos, que nos gusta, que la deseamos, que nos gusta que nos toque y tocarla…
  • Para conectar con una parte de nuestra feminidad muy importante.
  • Para aprender y conocerse a una misma: cada rincón del cuerpo puede tener sus secretos… y no solamente tienen rincones placenteros nuestros genitales.
  • Para enriquecer la relación de pareja: en realidad, hacer el amor con nuestra pareja es eso… hacer el amor. Por lo que tener relaciones sexuales con nuestra pareja es una manera de fortalecer el lazo de amor que nos une. Y eso, ellos lo tienen muy claro. Cuando un hombre ama a su pareja desea tocarla y hacer el amor con ella y para él esa es una de las máximas expresiones de amor.

¿Empezamos a cuidar nuestra sexualidad y así evitaremos convertirnos en un bloque de hielo que no desea gozar de todas estas oportunidades? Pronto veremos algunos trucos para cuidar nuestra sexualidad… Pero, de momento, ¡podéis buscarlos vuestros!

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