Pareja y pasión: Cena con velas, ¿sí o no?

Pareja, cenas y velas

Algunas estadísticas apuntan que muchos de nosotros vamos a tener 2 o 3 parejas en nuestras vidas. Así que, o nos reinventamos a nosotros mismos con la misma persona, o nos reinventamos a nosotros mismos con otra pareja.

Pero siempre es cuestión de “hacer un esfuerzo” individual y revisar nuestras creencias sobre lo que implica estar en una relación: aceptación, crear confianza, negociar ante los conflictos y normas, cuidar…Y como resultado, tenemos: pasión, intimidad y diversión.

Cuándo las parejas se encuentran en crisis es muy común intentar soluciones como “necesitamos una cena romántica”. Esto son soluciones que, en general, si funcionan, solo son un “subidón de pasión”; y, la mayoría de veces, sin unos acuerdos o trabajo previo, se quedan en intentos que delatan más que el camino a la solución no es la cena con velas.

La pasión y la intimidad, que generalmente es lo que buscamos en una relación, son conceptos diferentes. La intimidad nos habla de sentirnos seguros, en confianza y cerca de nuestra pareja, y la pasión implica más aventura y misterio. Ambos se mantienen vivos cada vez que hacemos que nuestra pareja se sienta valorada en la vida cuotidiana.

Pasión e intimidad crecen en pequeños contactos cuotidianos en los que se funciona como equipo (pero que a veces se etiquetan de “esto son tonterías”) por ejemplo: en el súper; “cariño, se nos terminó el café?” “no lo sé, voy a cogerlo por si acaso”. La pasión también crece si estás pasando un mal día y le envías un WhatsApp animando a tu pareja, o le regalas un abrazo largo lleno de cariño y serotonina (la hormona del bienestar anímico).

En estos momentos, uno DECIDE y MUESTRA la intención de juntarse con él otro en lugar de alejarse. Mejorar estas pequeñas interacciones diarias es lo que se recomienda: poner atención a los momentos de conexión y dar valor a las intenciones positivas y de afecto que ofrece vuestra pareja (¡te voy a lavar tu coche!) aunque inicialmente no sean exactamente como las esperáis.

Si observamos parejas, vemos que se relacionan en este círculo: uno hace la petición de afecto, atención, sentido del humor o apoyo; y el otro puede decidir obviarla o no. Aproximarse es la base de la conexión emocional, pasión y una vida satisfactoria.

Estas aproximaciones protegen a la pareja ante el ambiente negativo de las crisis. Pueden vivir la crisis con actitud positiva porque han decidido mantenerse conectados y porque en los momentos positivos han tenido la voluntad de aproximarse y poner atención a las peticiones afectivas.

Estos intercambios en la atención-intención afectiva no sólo dan su efecto en las crisis, también en la pasión. Los resultados de estos pequeños cambios son muy grandes en la pasión.

Requerirá un esfuerzo recuperar estas interacciones de atención–intención afectiva, pero no es complicado. El juego limpio implica no mirar hacia el tiempo que hemos estado en deuda de cariño, y permitir un 15 % de error, ya que a veces son la rutina y el peso del día a día lo que provoca que descuidemos estos gestos. Otras veces, habrá un conflicto latente del que no hablamos. Si las necesidades de proximidad-independencia no son las mismas, habrá que explicar y escuchar con el “cazo” vacío para comprenderse y pactar.

Así que, empieza por ti. ¡No te quedes a dos velas!

Elisabet Aulet

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