Verano = conflictos de pareja; ¡No!

Vamos a desafiar la historia de que el verano es un tiempo peligroso para las parejas. Que tu relación aguante el calor en gran parte depende de ti. 

Para empezar, toca pasar cuentas. Esta semana, en consulta, una pareja me explicaba que habían estado unos días de vacaciones y que manejaron el tiempo juntos bastante bien, pero que discutieron un par de veces. ¿Esto es significativo? No tanto. Mientras las interacciones positivas superen a las negativas vamos bien. Concretamente, las investigaciones apuntan que una pareja que funciona mantiene 5 interacciones positivas (ser amables, abrazarse, compartir un momento de conexión emocional…) por cada una de negativa (discusiones, estar a la defensiva, una crítica…). En cambio, una pareja al borde de la separación, mantiene 0’8 interacciones positivas por cada una de negativa.

En artículos anteriores, os hablaba de cómo podéis aprender a discutir y a cortar patrones negativos que ensucian vuestra comunicación, pero hoy vamos a dar importancia al trabajo que empieza con uno mismo. Es decir, tu propia predisposición ante la relación. No nos vamos a engañar: a estas alturas tu cabeza ya sabe si vas a dejar estallar muchas bombas este verano.

Así que, vamos a darle un giro a tu cabeza. A engañarla un poco para que no lo vea todo tan pesado. Ni blanco ni negro. Esta vez se trata de sacarle brillo a lo imperfecto. Esta tarea que te propongo te ayudará a sentirte mejor en la relación y a ser justa contigo misma y con la relación. Piensa, anota y enganchalo en un post-it en la ducha para verlo cada mañana:

  • ¿Qué detalle positivo tuvo tu pareja ayer? ¿En la última semana? ¿ durante el último mes?

  • Recuerda un momento en el que mostró una de sus cualidades como pareja.

  • Piensa en lo mejor de él/ella, en lo que ofrece a la relación; en sus punto fuertes, positivos… y sexies ; )

  • ¿Que habéis conseguido como pareja en el último año? Ganar mas confianza, reíros más, nuevas actividades que ahora disfrutáis… 

Hay que llenar la maleta de buena energía. Una relación se mantiene por el esfuerzo y el refuerzo de las miradas y los gestos positivos.

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