Que quiere probar el BDSM

Esta vez el título debería ser “Tengo un grupo de amigas que quiere probar el BDSM”. Y es que, veréis, era el cumple de Claudia (la que nunca había hecho sexo oral), y se me ocurrió la brillante idea de montar una tarde (que terminó siendo tarde-noche) con amigas junto a Platanomelón. Vi que ofrecían varios tipos de “tupper” y me lancé al del Bondage porque, a ver, a quién no le atrae la idea.

Una amiga quiere probar el BSDM

 

El día B (de BDSM/Bondage), llegaron mis amigas a casa, no sabían nada, el tupper era sorpresa, así que empezamos a tomarnos nuestras copitas de cava y a hablar de la edad, de cómo serán los 30 y de todas esas cosas de las que hablas cuando te acercas a los 30. Y sonó el timbre, y se sorprendieron todas, y llegó la asesora con su maleta y mis amigas ni se sorprendieron porque ya me conocen más que de sobra.

“Has sido light, yo me esperaba un stripper”, dijo mi amiga Marta.

La asesora estuvo más de dos horas hablándonos de técnicas de BDSM, de sus bases y de los mejores juguetes para iniciarse. A medida que el cava entraba, la vergüenza y la timidez se iban, así que nos pusimos todas a preguntar como locas a la asesora, que tenía toda la paciencia del mundo y respondía a todas las preguntas que se nos venían a la cabeza, mientras nos mostraba los diferentes juguetes: cuerdas para bondage, pinzas para pezones, esposas, antifaces, vibradores mini…

Cuando se fue, con la maleta notablemente más ligera, seguimos hablando del tema y, por supuesto, todas mis amigas tenían un montón de ganas de estrenar los juguetes con su pareja. Y esa noche me quedé pensando, ¿qué tiene el BDSM que nos resulta tan irresistible? Y, ¿de qué va esto de la dominación y la sumisión? He aquí mis conclusiones:

bdsm

1. Hay niveles
Los juegos de dominación-sumisión van desde el agarrar las muñecas de tu pareja con tus manos hasta los trajes de látex, los látigos y todo lo que se nos viene a la mente al pensar en BDSM. Haz lo que te apetezca y llega al nivel que tú y tu pareja queráis.

Mi recomendación es que empieces con un kit que te permita explorar los diferentes juegos del BDSM.

Una amiga que quiere probar el BDSM-juguetes

 

2. El contrato es real
Tal y como aparece en la primera parte de la trilogía de 50 Sombras, ambas partes de la pareja han de firmar un contrato en el que se establecen los límites de cada uno. Este contrato puede parecerte una tontería, pero es la mejor manera de meterte en situación y entrar más de lleno en el excitante mundo del BDSM. Además, deja clarísimo que el BDSM se basa en el consentimiento y el placer; y que nunca se hace nada con lo que cualquiera de las partes no se sienta cómodo.

3. Palabra secreta
Puede ser ornitorrinco, microondas o espagueti; lo que queráis, excepto “para” o palabras por el estilo, que se nos puedan escapar de manera involuntaria sin realmente querer parar de jugar. Eso sí, tener una palabra de seguridad es crucial en cualquier práctica del BDSM.

4. Bondage
El bondage es, de forma muy resumida, cualquier técnica que permita inmovilizar a tu compañero. Esto va desde agarrar las muñecas, hasta hacer nudos marineros por todo tu cuerpo. Personalmente, me encanta el bondage, ya que me da una extrañamente placentera sensación de impotencia. Pierdes el control de la situación y no te queda más remedio que dejarte llevar. Muy excitante.

5. Dominación y Sumisión
La chicha del asunto, la sal de la vida. Los “no te muevas”, los “ahora haz esto”, los “ponte de rodillas”, los azotes… Aunque creo que, en cierta medida, todos tenemos una parte dominante y otra más sumisa; pienso que la gran mayoría tenemos un rol que destaca sobre el otro. ¿En mi caso? Vale que a veces me pongo un poco mandona, pero no es lo habitual en mí. Generalmente prefiero ser la que recibe las órdenes.

Para esta parte, existen mil opciones. Puedes empezar simplemente dando y recibiendo órdenes. El sentido que más excita a una mujer es el oído; de modo que no hay nada como que te susurren al oído lo que tienes que hacer. Otra opción es hacerte con un huevo con control remoto y dejar que sea tu pareja la que, con el mando a distancia, controle tu placer; y sea solos en casa, en una cena con amigos, mientras estáis en el cine…

Tengo una amiga que quiere probar el BDSM-huevo

También puedes jugar con el dolor y el placer con juguetitos como aritos para pezones, o con un juguete como esta fusta con pluma. Imagínate atada, con los ojos vendados, sin saber qué viene, si sensuales y suaves cosquillas o un azote…

Una amiga quiere probar el BDSM-fusta con plumas

Buf, me pongo mala solo de pensarlo. Y es que… ¿a quién no le gusta despreocuparse y dejar de pensar durante el sexo?

Written By

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *